Hace poco vivimos algo que nos marcó: organizamos nuestro primer taller de pintar abanicos en Barcelona y la experiencia nos dejó con ganas de más. Ver cómo un grupo de personas se sienta, respira y empieza a pintar sobre un soporte tan especial como un abanico artesanal… tiene algo que engancha. Por eso hemos decidido abrir este tipo de talleres al público: para que cualquiera pueda crear su propia pieza desde cero.